Desde Operación Triunfo hay mil motivos para lamentarse del panorama musical en las radios y televisiones españolas, aun así hemos ganado amplitud de miras [de escuchas], y madurado. Recuerdo que en 1983 era difícil compartir a Grandmaster Flash & The Furious Five en un entorno pop rock y en una movida madrileña casi unidireccional [a pesar de que The Message fuese popular por el anuncio de Licor del Polo]. Pero esto es pasado. Parece que el FUNK y el RAP ya no será música mal vista [oída] por la modernidad, logrando el respeto que se merece y sonando para quedarse. Así lo ha entendido Lacoste.